Al terminar el curso pasado se marchó del centro buena parte del equipo que sostenía las sesiones de ajedrez. Gente formada, con criterio y con el proyecto metido en el cuerpo. En septiembre me encontré explicando otra vez, desde cero, dónde estaban los tableros y por qué empezamos por los peones.
Un proyecto de centro no se mide por lo bien que funciona el segundo año, cuando todavía están quienes lo empezaron. Se mide por lo que queda cuando esas personas ya no están. Y en la escuela pública eso pasa cada curso.
🧯 Qué se pierde de verdad
No se pierde el material: el material sigue en el armario. Lo que se va por la puerta es el conocimiento que nadie escribió, y es muchísimo más valioso.
Qué juego funciona en tercero y cuál aburre. Con qué pareja conviene no juntar a nadie. Qué día de la semana es imposible por las actividades del centro. Cómo se monta el torneo sin que el patio se convierta en un caos. Nada de eso está en ningún documento y todo eso hace falta el primer día.
🗃️ La carpeta de relevo
La empecé después de aquel septiembre. Es una carpeta compartida, no muy larga, con cinco cosas:
- Diez sesiones tipo por ciclo, en media página cada una. Suficiente para sobrevivir el primer trimestre sin inventar nada.
- Inventario con fotos. Qué hay, cuánto hay y en qué armario está. Parece de broma hasta que buscas veinte tableros en octubre.
- Los acuerdos y el calendario en una página. Finalidad, franja horaria, responsables por nivel y los hitos del curso: jornada de familias, torneo y semana del libro.
- Registros y rúbrica del curso anterior, para no empezar la evaluación desde cero.
- El documento de lo que no funcionó. El más valioso de los cinco y el que nadie escribe nunca.
👥 Nunca una sola persona por nivel
Este es el error que más caro me ha salido. Durante un tiempo hubo un responsable por nivel y funcionaba de maravilla, hasta que ese responsable pidió traslado y el nivel entero se quedó en blanco.
Ahora van en parejas docentes, siempre. No hace falta que sepan lo mismo ni que dediquen el mismo tiempo: basta con que las dos personas hayan estado dentro de la sesión. La vía más barata de formación interna que conozco es entrar a ver trabajar a otro.
📄 Escribirlo donde no se borre
La memoria del centro son sus documentos. Si el proyecto vive en la Programación General Anual con responsables, temporalización e indicadores, y si en el Proyecto Educativo aparece como seña de identidad, el relevo tiene por dónde agarrarse. El Decreto 81/2010, de 8 de julio y la Orden de 9 de octubre de 2013 que lo desarrolla marcan ese marco organizativo en los centros públicos de Canarias, y conviene aprovecharlo en lugar de sufrirlo.
El paso que más cuesta y más sujeta es el tercero: que aparezca en las programaciones didácticas, vinculado a criterios de evaluación concretos. Mientras siga siendo una actividad simpática, será lo primero que se caiga cuando venga un curso complicado.
🌱 Las dos primeras semanas de quien llega
No le entrego la carpeta entera el primer día. Eso no es acoger: es abrumar. La secuencia que uso es otra:
- Primera semana, observa una sesión sin hacer nada. Solo mirar.
- Segunda semana, dirige una parte pequeña con alguien al lado.
- Tercera semana, dirige la sesión entera y comentamos quince minutos al salir.
📌 Para llevarse
Hazte esta pregunta y escribe la respuesta: «si yo faltara el curso que viene, ¿qué parte del proyecto se caería?». Esa lista es exactamente tu tarea de este trimestre.
Un proyecto que depende de una persona no es un proyecto: es un favor.
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