🌬️ Diez minutos de calma: el tablero como rutina después del recreo
La vuelta del recreo es uno de los momentos más difíciles del día. Entran sudados, discutiendo un gol, con la cabeza todavía en el patio. Durante años intenté empezar la clase directamente, y perdía los primeros quince minutos en calmar al grupo. Hace dos cursos probé algo distinto: diez minutos de problema de ajedrez, siempre igual y siempre en silencio . No lo planteé como una actividad de ajedrez, sino como una rutina de transición. Y como rutina funciona. 🔁 Cómo es la rutina El problema está en la pizarra antes de que entren. Una posición sencilla y una pregunta: «juegan blancas, ¿qué harías?». Se resuelve en silencio y en el cuaderno. Nada de tableros ni piezas: solo mirar y escribir la jugada. A los diez minutos, dos respuestas en voz alta. Se comentan en un minuto y empieza la clase. 🧩 Qué problema elegir La clave es que sea fácil . No quiero que se atasquen, quiero que se concentren. Un mate en una jugada, una pieza que se puede capturar gratis, una amenaza que hay que ver...

