🧭 Tutoría y ajedrez: enseñar a decidir

La hora de tutoría tiene un enemigo silencioso: la conversación que suena muy bien y no deja poso. Hablamos de responsabilidad, todos asienten, nadie discrepa y a la semana siguiente estamos igual. Me ha pasado muchas veces y siempre por el mismo motivo: estábamos hablando de decisiones en abstracto.

Desde hace unos cursos llevo el tablero a la tutoría. No para jugar, sino para tener delante una decisión concreta, con consecuencias visibles y sin ningún riesgo real. Es el mejor simulador de decisiones que he encontrado, y cabe en una caja.

Grupo de tutoría analizando en la pizarra una decisión sobre el tablero

🪑 Una posición en la pizarra

La sesión empieza sin discurso. Proyecto o monto una posición sencilla en el tablero mural, con dos jugadas posibles y razonables. Ninguna es evidentemente mejor: una es rápida y llamativa, la otra es lenta y segura. Doy dos minutos de silencio y pido que cada uno elija en un papel.

Después se cuenta a mano alzada, se forman los dos bandos y empieza lo que de verdad importa: defender la elección con argumentos delante de quien eligió lo contrario.

🧠 Las tres preguntas que repito siempre

Son las mismas en todas las sesiones, y esa insistencia es el método:

  • ¿Qué quiero conseguir? Si no hay objetivo, no hay decisión: hay impulso.
  • ¿Qué puede pasar después? Al menos dos consecuencias, una buena y una mala.
  • ¿Qué precio estoy dispuesto a pagar? Toda jugada entrega algo: tiempo, material, posición.

Cuando llevan unas semanas oyéndolas, empiezan a aparecer solas fuera del tablero. Ese es el único indicador que me importa.

⏱️ Decidir con información incompleta

Este es el aprendizaje más difícil y el que más falta les hace. En el tablero nunca se sabe todo, y aun así hay que mover. Trabajamos dos ideas que en tutoría cuesta mucho explicar de otra manera: que no decidir también es una decisión, y que decidir rápido no es el problema; el problema es decidir sin haber mirado.

Aquí aprovecho para desmontar una idea muy instalada en clase: la de que las personas que aciertan es porque piensan mucho más rápido. Lo que hacen es mirar mejor antes de empezar a pensar. Y mirar mejor sí se entrena, con paciencia y con muchas repeticiones, que es justo lo contrario de lo que ellos creen sobre el talento.

🗓️ Cómo entra en el plan de acción tutorial

No añado sesiones nuevas, porque la tutoría ya va apretada. Aprovecho las que ya existen y les pongo tablero:

  • En la sesión de organización personal: elegir por dónde empiezo cuando tengo tres tareas y poco tiempo.
  • En la de convivencia: qué hago cuando alguien me provoca y todas las respuestas tienen coste.
  • En la de trabajo en equipo: decidir en grupo cuando hay dos opciones defendibles y hay que elegir una.
  • En la de autoevaluación del trimestre: revisar decisiones tomadas, no resultados obtenidos.

🔁 Sacar la decisión del tablero

El puente lo tiendo con una pregunta que hago al final, siempre igual: «¿dónde más te ha pasado esto esta semana?». Salen cosas pequeñas y muy reales: a quién pido ayuda, con quién me siento, si aviso o me callo, si entrego el trabajo a medias o pido más tiempo. Ninguna de esas conversaciones habría salido con la pregunta genérica de «¿cómo os ha ido la semana?».

📌 Para llevarse

Elige una posición con dos jugadas defendibles, dedícale quince minutos de la próxima tutoría y no digas cuál es la buena. La discusión vale mucho más que la respuesta.

Enseñar a decidir es enseñar a mirar antes.

0 Comentarios

Partida de Ajedrez Dinámica

💬 Perder sin romperse: el tablero y la gestión de la frustración

Todos los cursos hay alguien que tira el rey al perder. A veces literalmente: la pieza sale volando y rueda por el suelo. Al principio lo trataba como un problema de conducta. Ahora lo trato como lo que es: alguien que todavía no sabe perder y que necesita practicarlo. El tablero es un buen sitio para esa práctica. Una derrota en una partida es pequeña, frecuente y sin consecuencias reales. Se puede perder muchas veces, en poco tiempo y con alguien al lado que te ayude a pensar qué ha pasado. 🔥 Lo que veo cuando alguien pierde mal Culpar fuera. «Me distrajeron», «esa jugada no vale», «estaba cansado». Abandonar antes del final. Tirar el rey cuando la partida todavía no está perdida. Dejar de jugar. «No me gusta el ajedrez», dicho justo después de perder. Ninguna de las tres se corrige con un sermón. Se corrigen con rutinas. 🧊 La pausa de diez segundos Al terminar la partida, antes de hablar, se cuentan diez segundos en silencio. Es la norma más sencilla que tengo y la que más bro...